Por Rosa María Ríos
Directora de Los de A Pie y Luis Ángel Rivera Ayala
El representante en Sinaloa del Movimiento Independiente del Sombrero asegura que la organización busca romper con los vínculos entre el poder político y la delincuencia organizada; anuncia que en aproximadamente un mes presentarán un plan de rescate para el estado.
CULIACÁN, SINALOA.— La crisis de seguridad, política y económica que atraviesa Sinaloa obliga, a juicio de Ricardo Arnulfo Mendoza Sauceda, a buscar una alternativa distinta a los partidos políticos tradicionales.
Abogado y activista con una larga trayectoria en la vida pública de Sinaloa, Mendoza Sauceda sostiene que el Movimiento Independiente del Sombrero pretende convertirse en una opción ciudadana rumbo al proceso electoral de 2030, bajo una premisa central: reconstruir el estado de derecho y desvincular al poder público de cualquier relación con la delincuencia organizada.
En entrevista exclusiva para Los de A Pie, el representante del movimiento en Sinaloa explica las razones de su incorporación, cuestiona el desempeño de los gobiernos de distintos partidos y adelanta que la organización trabaja en un Plan de Rescate Institucional de Sinaloa, que, afirma, será presentado públicamente en aproximadamente un mes.
—¿Por qué decidió integrarse al Movimiento Independiente del Sombrero?
—Carlos Manzo es un referente nacional de cómo deben funcionar los gobiernos, particularmente en el tema de la seguridad de los ciudadanos. Él defendió con mucha firmeza a su pueblo y eso, lamentablemente, le costó la vida.
Nosotros vimos en él un ejemplo de congruencia. Incluso arriesgando su propia vida logró generar una transformación política importante. Por eso decidimos incorporarnos al Movimiento Independiente del Sombrero.
Hoy este movimiento tiene presencia en 27 estados de la República y se está perfilando como una organización nacional rumbo a las elecciones de 2030.
—¿Qué encontraron en Sinaloa para considerar que este movimiento es necesario?
—La crisis que estamos viviendo en Sinaloa es algo que nunca habíamos vivido. Tenemos una crisis política, una crisis de seguridad y una crisis económica.
Sinaloa era uno de los estados más prósperos del país. Tenemos todo para ser el mejor estado de la República, para generar riqueza y oportunidades. Tenemos un potencial enorme.
Sin embargo, quienes han gobernado no han aprovechado ese potencial para convertirlo en bienestar para la población.
Por eso consideramos que urge resolver la crisis que tenemos y que, en este momento, el Movimiento Independiente del Sombrero representa una opción.
—Usted ha señalado que el movimiento no es una ocurrencia. ¿Qué lo sustenta?
—No es una ocurrencia porque estamos integrados por personas con mucha experiencia en diferentes áreas, particularmente en el ámbito político, pero también en seguridad, economía, salud y derecho.
Queremos construir un verdadero estado de derecho en Sinaloa y estamos convocando a esa ciudadanía que ya no cree en ningún partido político, incluso a quienes ya no quieren participar.
Queremos demostrar que Sinaloa puede renacer.
—Uno de los principales planteamientos que usted hace es romper los vínculos entre la política y la delincuencia organizada. ¿Cómo lograrlo?
—Los nexos, las complicidades y los compromisos con la delincuencia organizada no son un fenómeno nuevo. Han existido durante diferentes gobiernos y administraciones.
Lo que eso nos indica es que no serán los partidos tradicionales quienes necesariamente rompan ese vínculo, porque, desde nuestra perspectiva, han formado parte de ese esquema.
Nosotros queremos rescatar y reconstruir Sinaloa. No estamos buscando el poder ni el dinero por ambición. De hecho, desde el principio estamos demostrando congruencia.
No somos un partido político y no nos interesan los recursos públicos.
—¿Cómo funcionaría entonces el financiamiento de las campañas?
—Una vez que se emita la convocatoria, quien quiera ser candidato por este movimiento no tendrá recursos públicos para hacer campaña. Tendrá que hacerlo con recursos propios y con el respaldo de la ciudadanía.
Yo ya fui candidato independiente en 2010 y gasté 20 mil pesos en mi campaña.
Si una persona quiere participar y no tiene recursos, entre todos podemos ayudarle, siempre y cuando sea alguien aceptado por la sociedad.
Somos un equipo solidario.
—Usted también ha sido muy crítico de Morena. ¿Por qué se separó de ese partido?
—Yo apoyé a Andrés Manuel López Obrador durante 18 años, pero en 2020 decidí renunciar porque no estuve de acuerdo con lo que consideré compromisos con la delincuencia organizada.
En 2021 fui candidato a gobernador y presenté ante la Fiscalía General de la República una denuncia penal contra Rubén Rocha Moya por presuntos delitos relacionados con delincuencia organizada, lavado de dinero y delitos electorales.
Yo aporté elementos que consideraba importantes para que se investigaran los hechos.
—¿Qué ocurrió con esa denuncia?
—Hasta donde yo pude observar, no hubo una investigación que avanzara como yo esperaba.
Yo soy abogado y tengo especialidad en delincuencia organizada, lavado de dinero, delitos contra la salud y armas de fuego. Por eso sabía que una denuncia de esa naturaleza debía ser investigada por las instituciones correspondientes.
La Fiscalía tiene facultades para revisar movimientos bancarios, registros públicos de la propiedad, vehículos y otros elementos patrimoniales.
Yo aporté información sobre lo que consideraba un incremento patrimonial injustificado, pero hasta ahí llegaba mi responsabilidad como ciudadano y denunciante. Yo no podía sustituir las funciones de la Fiscalía.
—Usted ha hablado también de la desaparición de instituciones y de la pérdida del estado de derecho. ¿Qué ha ocurrido, desde su perspectiva?
—Ha faltado voluntad política.
Durante años se fueron debilitando instituciones y, en determinados lugares, la delincuencia llegó a sustituir funciones que correspondían al Estado.
Yo mismo propuse en su momento la creación de agencias especializadas para atender delitos como homicidios y desapariciones. Algunas propuestas fueron aceptadas, pero posteriormente esas estructuras desaparecieron.
El problema fundamental ha sido la falta de voluntad política.
—¿Qué consecuencias tiene para la sociedad que la delincuencia ocupe espacios que corresponden al Estado?
—Que se rompe el estado de derecho.
La gente termina entendiendo que para resolver un problema no necesita acudir ante una autoridad, sino ante otros poderes fácticos.
Eso es gravísimo porque se sustituyen las instituciones por mecanismos ajenos a la legalidad.
Tenemos que recuperar las instituciones y hacer que el Estado vuelva a cumplir con su responsabilidad de garantizar seguridad, justicia y derechos.
—¿Considera que el Movimiento del Sombrero tiene la capacidad para enfrentar una situación de esta magnitud?
—Sí.
El movimiento está integrado por expertos en seguridad, economía, salud y derecho. Estamos conscientes de lo que nos tocaría hacer si la sociedad nos da la oportunidad de gobernar.
Estoy convencido de que podemos romper con los compromisos que otros gobiernos hayan tenido con grupos delincuenciales.
Con nosotros no habrá ese tipo de compromisos.
—¿Pero cree que la ciudadanía confiará en un movimiento que todavía no tiene la estructura de un partido político?
—La única solución es confiar y después exigir que se cumpla lo que se está prometiendo.
Nosotros nos conocemos. Tenemos muchos años de experiencia y sabemos de dónde venimos.
Yo inicié mi participación política hace décadas. Estuve en diferentes expresiones políticas y fui candidato a gobernador. Esa experiencia me ha permitido conocer cómo funcionan las instituciones y también cuáles son sus problemas.
Por eso estamos convencidos del compromiso que estamos asumiendo.
—¿Cuándo conocerá la sociedad el proyecto que ustedes están preparando para Sinaloa?
—En aproximadamente un mes.
Estamos afinando el Plan de Rescate Institucional de Sinaloa para presentarlo públicamente.
Queremos que la sociedad conozca qué proponemos en cada área de gobierno, qué nuevas instituciones tendrían que crearse y qué modificaciones legales serían necesarias.
—¿Cuál sería la prioridad de ese plan?
—Lo primero que tenemos que hacer en Sinaloa es crear y fortalecer el estado de derecho.
Tenemos que recuperar las instituciones para construir el Sinaloa que todos queremos.
Nuestro plan contempla las diferentes áreas del gobierno y las modificaciones necesarias para que el estado pueda funcionar correctamente.
—¿Qué mensaje le enviaría a los sinaloenses que están desencantados de los partidos políticos?
—Que no pierdan la esperanza.
Hay un sector muy importante de ciudadanos que ya no se identifica con ningún partido. Nosotros queremos convocarlos para que participen.
No queremos que la política siga siendo una cuestión exclusiva de los partidos. Queremos que los mejores sinaloenses, hombres y mujeres, tengan la oportunidad de ocupar responsabilidades públicas por su capacidad, honestidad y compromiso.
Sinaloa tiene riqueza suficiente para salir adelante.
—Finalmente, ¿qué está en juego para Sinaloa?
—Sinaloa no aguanta seis años más en las condiciones en las que estamos.
Esta es, para mí, la última promoción que voy a hacer por mi estado.
Tenemos que rescatarlo y dejarles a las próximas generaciones un estado diferente.
No estamos buscando solamente transformar Sinaloa para nosotros. Queremos que Sinaloa vuelva a ser un referente para todo México.
—¿Y cuál es la apuesta?
—Que Sinaloa renazca.
Nota: Las afirmaciones y señalamientos realizados por Ricardo Arnulfo Mendoza Sauceda durante la entrevista se presentan como declaraciones del entrevistado y corresponden a su propia perspectiva. Los de A Pie no los presenta como hechos acreditados ni como conclusiones judiciales