*Tras presiones y amenazas para que pida licencia
*Acusado por Estados Unidos por presuntos vínculos con La Chapiza del Cártel de Sinaloa
Culiacán, Sinaloa, 26 de agosto de 2026. Enmedio de presiones y amenazas de sus homólogos de bancada para que solicite licencia para ausentarse del cargo, el Senador Enrique Inzunza, les devolvió la jugada y se declaró Senador Independiente de Morena.
Inzunza Cázarez, junto con diez funcionarios y exfuncionarios del Gabinete del gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, es acusado por la Fiscalía Tercera de Distrito de Nueva York, por presuntos vínculos con la facción La Chapiza del Cártel de Sinaloa.
Inzunza junto con los funcionarios encabezados por Rocha Moya, es investigado como presunto responsable de haber otorgado facilidades a La Chapiza para operar libremente en Sinaloa, a cambio de millonarios sobornos.
Las presiones de los senadores de Morena, se han dejado sentir ante el anuncio de Inzunza, de regresar a su curul este 30 de agosto, tras haber permanecido ausente del cargo desde el pasado 29 de abril.
Ese día, la Fiscalía de Distrito Tercero de Nueva York, anunció el inicio de investigaciones en contra de Inzunza, el gobernador Rubén Rocha Moya y ocho funcionarios y ex funcionarios del gabinete del mandatario sinaloense, por presuntos vínculos con La Chapiza, facción del Cártel de Sinaloa a quien habrían permitido operar a cambio del pago de millonarios sobornos.
En los últimos días, el Senador Inzunza anunció que regresaría al puesto, luego de que el pasado 23 de agosto, el gobernador Rubén Rocha Moya, solicitara por segunda ocasión autorización del Congreso de Sinaloa para separarse del cargo, producto de intensas presiones del morenismo y la sociedad sinaloense tras haber regresado, el viernes 21 de agosto.
Este miércoles, tras una carta dirigida a la opinión pública y otra al coordinador del Senado, Ignacio Mier, Inzunza retoma el discurso del morenismo en contra de «la derecha» y la supuesta «ingerencia» extranjera en asuntos internos del país, para fundamentar su regreso a la curul, misma que abandonó con goce de sueldo.
Su posición generó fuerte polémica entre los morenistas que antes lo apoyaron en contra del supuesto «ingerencismo de los Estados Unidos», mismos que en los últimos le exigieron pedir licencia del cargo, ante las graves acusaciones que pesan en su contra.