*Recibió más de 64 mil millones de divisas en 2024
*Las remesas influyen en la inflación en México y amplían los desafíos de gestión macroeconómica.
Por: Mohammad Salim Zohoori
México es el segundo mayor receptor de remesas a nivel mundial y, aunque estos flujos han fortalecido el ingreso de los hogares, también influyen en la dinámica inflacionaria, especialmente en los estados con mayor dependencia migratoria, de acuerdo con un estudio académico que analiza casi tres décadas de datos económicos
Las remesas influyen en la inflación en México y amplían los desafíos de gestión macroeconómica México es el segundo mayor receptor de remesas a nivel mundial y, aunque estos flujos han fortalecido el ingreso de los hogares, también influyen en la dinámica inflacionaria, especialmente en los estados con mayor dependencia migratoria, de acuerdo con un estudio académico que analiza casi tres décadas de datos económicos
Culiacán, Sinaloa, 12 de diciembre de 2025. Durante los últimos treinta años, las remesas enviadas por migrantes mexicanos desde Estados Unidos se han consolidado como uno de los pilares más estables de la economía nacional. México ocupa actualmente el segundo lugar mundial en recepción de remesas, solo por detrás de India, y en 2024 recibió alrededor de 64.7 mil millones de dólares, una cifra récord que confirma el carácter estructural de estos flujos y su creciente peso en la actividad económica.
Estos recursos han sido fundamentales para sostener el consumo de millones de hogares, particularmente en contextos de crisis económica, alta informalidad laboral y choques externos.
Desde una perspectiva macroeconómica, las remesas han contribuido a la estabilidad del ingreso y a la resiliencia del consumo interno.
El análisis econométrico del estudio, muestra que el crecimiento de las remesas tiene efectos medibles sobre la inflación, al incrementar la liquidez y la demanda agregada, especialmente en el corto plazo. Utilizando datos mensuales para el periodo 1995–2024, los resultados indican que los choques positivos en las remesas tienden a reflejarse en aumentos moderados de precios, antes de estabilizarse gradualmente.
Estos efectos se producen dentro de un marco de política monetaria sólido y creíble, en el que el Banco de México ha logrado anclar las expectativas de inflación y responder de manera eficaz a distintos choques, tanto internos como externos. Diferencias regionales en el impacto Uno de los hallazgos centrales del estudio es la heterogeneidad regional en la relación entre remesas e inflación.
En estados con alta dependencia migratoria, como Michoacán, Oaxaca y Chiapas, el vínculo es más visible que en las entidades del norte industrializado. Ello se explica porque, en regiones con menor diversificación productiva, una mayor proporción de las remesas se destina al consumo local.
En estos contextos, los ajustes de precios pueden ser más rápidos, sin que ello implique desequilibrios macroeconómicos de carácter nacional. En contraste, las entidades con mayor capacidad productiva y mejor integración a los mercados nacionales e internacionales tienden a absorber el aumento de la demanda con menores variaciones de precios. El caso de Sinaloa confirma esta heterogeneidad regional.
De acuerdo con el análisis subnacional del estudio, Sinaloa se ubica entre los estados con menor correlación entre remesas e inflación durante el periodo 2003–2023. Esto indica que, en la entidad, las dinámicas de precios están menos influenciadas por los flujos de remesas y responden en mayor medida a factores estructurales propios de una economía más diversificada.
La evidencia sugiere que, en Sinaloa, las remesas cumplen un papel complementario, pero no central, en la dinámica económica local. Su estructura productiva permite absorber aumentos de la demanda sin generar presiones inflacionarias significativas, lo que la diferencia de estados con mayor dependencia migratoria y menor capacidad de ajuste productivo.
Un fenómeno estructural dentro de un marco monetario estable
Los resultados del estudio no cuestionan la efectividad de la política monetaria mexicana. Por el contrario, muestran que las remesas operan como un factor estructural adicional que interactúa con los canales tradicionales de transmisión —consumo, liquidez y tipo de cambio— en una economía abierta y altamente integrada con Estados Unidos.
En este sentido, el reto no es corregir una falla de política, sino seguir incorporando estos flujos en el análisis macroeconómico, fortalecer la información regional y comprender mejor cómo las remesas influyen en la demanda interna en distintos contextos productivos. Más allá de su dimensión social, las remesas son hoy un componente permanente de la economía mexicana. Su interacción con la inflación ocurre dentro de un entorno de estabilidad monetaria, respaldado por la autonomía y credibilidad del Banco de México. Palabras clave Remesas · Inflación · México · Estabilidad macroeconómica · Análisis regional · Sinaloa.
Este análisis se basa en la tesis de maestría del autor, elaborada con datos del Banco de México, INEGI y el World Bank, y enfocada en la relación entre remesas e inflación en México durante el periodo 1995–2024.