*Acusa a sectores de los Estados Unidos de querer someter a México
Culiacán, Sinaloa, 27 de mayo de 2026. Además de conmemorar su llegada a la presidencia de la República hace dos años, Claudia Sheinbaum convocó a los mexicanos a participar este domingo 31 de mayo, al festival que organiza su gobierno en el Zócalo de la ciudad de México.
En su Conferencia Mañanera del Pueblo, la presidenta dijo que la citada celebración tiene que ver con el hecho de que los gobiernos de la Cuarta Transformación «están siendo atacados y tenemos que estar cerca del pueblo».
Consideró que ante esa situación, los mexicanos deben estar «movilizados» sobre todo porque «algunos sectores de los Estados Unidos quieren de nuevo ‘un gobierno a modo’ al estilo de Porfirio Díaz que entregue los recursos naturales del país y los obedezca».
Al respecto, la presidenta dijo vislumbrar la pretensión de esos sectores del vecino país, de usar a México para sus elecciones de noviembre próximo.
Además se pronunció en contra de una posible intervención de los Estados Unidos en los procesos de elección en México.
El pronunciamiento de Sheinbaum, se da en un contexto de tensión entre ambos países agudizado a partir de las presiones de los Estados Unidos al gobierno de México presuntamente por el combate a los cárteles de las drogas, a quienes hace responsables por la muerte de más de 100 mil estadounidenses por consumo de fentanilo.
Esas presiones han arreciado, conforme se acercan las elecciones en ese país y ante el incierto panorama de que el presidente Donald Trump, repita un nuevo periodo en el gobierno.
Cabe aclarar que la corrupción del gobierno y de la mayor parte de la clase política mexicana, al haber establecido alianzas con el crimen organizado a quien le han entregado vastos territorios del país a cambio de poder y de dinero, han ofrecido a la Casa Blanca, un magnífico pretexto para presionar y amenazar a México, con una intervención directa en territorio.
Esto ha servido de marco a las investigaciones de la Fiscalía de Nueva York, quien ha solicitado la detención y extradicion de 10 funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa, encabezados por el gobernador Rubén Rocha, a quienes la presidenta se ha negado a entregar aludiendo a una supuesta «falta de pruebas» y a una supuesta defensa de la «soberanía».