Culiacán, Sinaloa, 13 de agosto de 2026. Dos jóvenes perdieron la vida y dos resultaron heridos, tras ser atacados a balazos cuando se encontraban en un domicilio de la colonia Ocho de Febrero, al sur de Culiacán.
Los primeros reportes indican que en el lugar de los hechos murió Santiago, de 18 años de edad mientras que Luis Ángel, de 22 años, perdió la vida cuando era trasladado en un automóvil para ser atendido en la Cruz Roja de Culiacán.
Otros dos jóvenes, Jesús de 19 años y Yuriel de 16, resultaron heridos y fueron trasladados por familiares a hospitales para ser atendidos.
Según el reporte al teléfono de emergencia 911, una llamada alertó sobre fuertes detonaciones de bala, en un domicilio en la colonia Ocho de Febrero, cerca de Villa Bonita, al norte de Culiacán.
Las primeras indagatorias de las autoridades, revelan que varios tipos armados llegaron al domicilio y abrieron fuego en contra de los cuatro jóvenes que ahí se encontraban, dando muerte a Santiago y dejando heridos a Luis Ángel de 22 años, Jesús de 19 y Yuriel de 16.
Fueron auxiliados por familiares quienes los trasladaron a Cruz Roja. Al llegar a la benemérita institución, Luis Ángel perdió la vida a causa de las heridas provocadas.
Los familiares de Jesús y Yuriel, lograron internarlos en hospitales donde esperan su recuperación.
Las agresiones en contra de personas cada vez más jóvenes en Culiacán, es resultado de una guerra imparable entre dos facciones del Cártel de Sinaloa, quienes al parecer no tienen reparo en reclutar a cada vez más jóvenes, casi niños para enfrentar al grupo rival.
Esto sucede en un escenario en que todo indica, no existe ninguna estrategia gubernamental para evitar el reclutamiento forzado o no, de las infancias.
Todo, aún cuando la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, asegura que su gobierno «está atendiendo las causas» para evitar que los jóvenes pasen a formar parte del Crimen Organizado, declaraciones que no se aprecian en la vida cotidiana.