*Tras enfrentamiento en El Habal perdió la vida
El Habal, Mazatlán, Sinaloa, 23 de julio de 2026. Ese miércoles 22 de julio, Esmeralda acudió a su trabajo como lo había venido haciendo siempre. Llegó, saludó a sus compañeros y se dispuso a salir adelante con las tareas del día, no imaginaba que por la tarde perdería la vida.
Esmeralda es una de entre más de 40 personas, hombres, mujeres y niños, cuya vida les ha sido arrebatada y se han convertido en víctimas colaterales de la guerra iniciada el 9 de septiembre de 2024 entre dos facciones del Cártel de Sinaloa en lucha por el territorio.
La tarde de ese miércoles, cuando Esmeralda se encontraba en su puesto de trabajo, un restaurante de la comunidad de El Habal, al norte de Mazatlán, fue sorprendida por varios balazos que impactaron su cuerpo y la dejaron sin vida.
El motivo fue el enfrentamiento entre dos grupos de hombres armados que disparaban a diestra y siniestra sin importar la presencia de personas ajenas al conflicto, en ese punto de la carretera federal México 15 Culiacán -Mazatlan.
Hasta el lugar arribaron elementos del Ejército Mexicano, Guardia Nacional, Secretaria de Marina y policías locales, sin embargo todo fue en vano, Esmeralda ya había quedado sin vida mientras que varias personas que resultaron heridas, habían sido trasladadas en vehículos particulares a diferentes hospitales para ser atendidas.
Al igual que Esmeralda, es posible citar los nombres de incontables víctimas inocentes de las balaceras. El hampa no respeta a quienes no se meten con ellos.
Aquí podemos citar a las niñas Leydi y Alexa, de 11 y 7 años de edad, muertas a balazos el 6 de mayo de 2025, cuando militares que tenían un puesto de revisión en Badiraguato, confundieron con delincuentes la camioneta en que viajaban las menores junto con sus tíos y les dispararon.
Dana Sofía, de 12 años de edad, murió cuando el automóvil en que viajaba con familiares fue atacado a balazos el 25 de marzo de 2025.
El 9 de enero de ese mismo año, Alan Maximiliano de 9 años, fue herido de bala, cuando delincuentes dispararon a la casa de al lado de su vivienda en la colonia Simón Bolivar.
El 19 de enero, los niños Gael de 12 años y Alexander, de 9 perdieron la vida junto a su padre, cuando un comando armado disparó sobre el automóvil en la colonia Los Ángeles, al oriente de Culiacán.
El papá murió en el lugar de los hechos y Gael en el hospital. Días después, el 21 de enero, Alexander perdió la batalla contra la muerte; tres balas de AK-47, eran demasiadas para su cuerpo de niño de 9 años.
Era un 16 de abril, cuando Sandra, de 34 años recibió un balazo en la espalda que le quitó la vida.
Sandra no andaba en «malos pasos».
Ella regresaba del trabajo en un camión de la ruta Antonio Toledo Corro cuando al llegar a Loma Bonita, se desató una balacera. Ella no supo porqué. Solo sintió el impacto en su cuerpo y perdió la conciencia para siempre.
En el Culiacán donde por muchos meses las autoridades quisieron mantener la narrativa del «no pasa nada», al menos 45 niños perdieron la vida durante el fuego cruzado de los delincuentes, reporta el Secretariado Ejecutivo de Seguridad Publica.
Diversos reportes, revelan que al menos 2 mil 465 personas de todas las edades, han sido asesinadas mientras diferentes colectivos de madres buscadoras, señalan que al menos 20 mil personas han sido desaparecidas en esta guerra, aún cuando las autoridades aseguran que únicamente han Sido poco más de 3 mil.
El hecho tiene que ver, con la ausencia de autoridad y estado de derecho, ligado a una presunta vinculación entre las autoridades del estado con el crimen organizado, ha denunciado la Confederación Patronal de la República Mexicana, delegación Sinaloa, a través de su presidenta estatal Martha Reye, en coincidencia con otros representantes de la sociedad civil organizada de Sinaloa.