Culiacán, Sinaloa, 22 de agosto de 2026. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, puntualizó que «Ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la Nación. Y mucho menos cuando aquello que se pretende colocar por encima de México no es el bienestar de su gente, sino la ambición desnuda del poder por el poder».
La presidenta de México lanzó este mensaje a través de sus redes sociales en lo que se infiere sería un posicionamiento luego de que Rubén Rocha Moya, se reincorporara este viernes como gobernador de Sinaloa, tras 112 días de haber solicitado licencia para ausentarse y facilitar, según dijo, las Investigaciones de la Fiscalía General de la República en su contra.
La FGR anunció en mayo pasado, haber iniciado indagaciones al gobernador, luego de que la Fiscalía de Justicia del Tercer Distrito de Nueva York, anunciara que el ahora Jefe del ejecutivo sinaloense, junto a 9 funcionarios y exfuncionarios de su gabinete, eran probables responsable de haber permitido la operación en su territorio a cambio de «millonarios sobornos», y pidió a México su detención con fines de extradición.
En un primer momento, la presidenta exigió «pruebas» que sustentarán la acusación, aún cuando los tratados de extradición firmados entre México y Estados Unidos, claramente establecen que las citadas «pruebas», solo se muestran una vez que el acusado ha sido legalmente detenido en su país.
Por otra parte, la FGR anunció el inicio de investigaciones en contra de Rocha, señalando en un primer momento, que no había encontrado ningún elemento que validara las acusaciones del vecino país. Es ahora, una vez que el gobernador ha reasumido el cargo, cuando a través de Morena, se hace ver que existen unas 10 carpetas abiertas en contra del mandatario.
El regreso de Rubén Rocha, ha generado un rechazo generalizado del aparato gobernante. Ayer desde la Secretaría de Gobernación, la Cámara de Senadores, de Diputados y figuras relevantes dentro de Morena, su partido, se pronunciaron en contra de su regreso y le pidieron reflexionar sobre los daños que puede originar al estado de derecho, pero, sobre todo, a la relación bilateral México -Estados Unidos.
La presidenta de México que ayer guardó silencio, según un comunicado oficial porque «se enfermó» de la garganta, hoy emitió el siguiente comunicado:
«Ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la Nación. Y mucho menos cuando aquello que se pretende colocar por encima de México no es el bienestar de su gente, sino la ambición desnuda del poder por el poder.
Porque el poder sin principios se vuelve arrogancia; el poder sin límites, abuso; y el poder que olvida al pueblo, termina enfrentándose a la historia.
México merece servidores públicos que entiendan que los cargos son pasajeros, pero la responsabilidad ante la Nación es eterna. El Pueblo no está para alimentar ambiciones personales: está para exigir que se defienda su dignidad, su futuro y su esperanza.
Por encima de cualquier nombre, de cualquier grupo y de cualquier interés particular, está el pueblo y la Nación».