La Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) se encuentra en riesgo de no recibir recursos federales a través del Fondo de Aportaciones Múltiples (FAM), ya que este Fondo dará prioridad a los proyectos presentados por instituciones que mantengan finanzas que comprometan la operación de la propia Universidad y sin pasivos derivado del Sistema de Pensiones.
Lo anterior fue dado a conocer por la directora general de Planeación y Desarrollo, doctora Nancy Guadalupe Domínguez Lizárraga, al precisar que la semana pasada se publicó la Convocatoria 2026 para el Fondo de Aportaciones Múltiples.
Anualmente, la Universidad participa para competir por recursos para diversos proyectos de infraestructura y equipamiento; tan sólo este 2025 se recibieron poco más de 40 millones de pesos que beneficiaron a 39 escuelas y facultades, expresó.
Indicó que, con la Convocatoria, se publica la Guía para la Presentación de Propuestas de Infraestructura Física Educativa para el Ejercicio Fiscal 2026; en esta se precisa a qué instituciones se les dará prioridad para la entrega de los recursos, añadió.
“Ahora el FAM 2026 va a estar sujeto a esta condición, no es una restricción como tal, pero sí es muy claro el párrafo en que se dice que se le va a dar prioridad a aquellas universidades que no tengan problemas financieros, particularmente ligados con sus sistemas de pensiones».
Explicó que «este documento es público, no es exclusivo para la Universidad, con este documento trabajamos todas las universidades del país”, dijo.
“Se nos hace muy preocupante que año con año es poco lo que llega para la institución, pero de cualquier manera esos 40 millones que llegan son muy buenos para actualizar, ver temas de problemática de infraestructura, y pues ahora ese monto puede estar en riesgo por las condiciones que tenemos en la Universidad por los problemas relacionados con nuestro sistema de pensiones”, expresó Domínguez Lizárraga.
Señaló que derivado de la crisis financiera que tiene a raíz del pago de pensiones, la UAS se considera una institución que no cuenta con finanzas sanas, se ha visto en la necesidad de retrasar pagos a instituciones como el INFONAVIT y además tiene pasivos.
“Nos ponen aún más vulnerables porque esas bolsas especiales que nos permiten construir o equipar a nuestras unidades académicas, el día de hoy por nuestras condiciones, están en riesgo”, enfatizó.
Consideró que la Consulta donde se aprobó la Reingeniería Integral se convierte en un acto de buena voluntad que la institución tiene hacia la problemática financiera que enfrenta, da una carta de negociación con las autoridades federales para decir que está haciendo algo para sanear sus finanzas, sin embargo, la Convocatoria cierra el 28 de noviembre.
Destacó que “La cláusula está para esta Convocatoria y nuestros problemas no se resuelven este año, ese es el gran riesgo que tenemos».
Dijo que se necesita que la Federación nos apoye diciendo: ya están actuando de buena fe y sí van a tener la misma prioridad que las demás universidades por el hecho de ya haber realizado la Consulta”, opinó.
Domínguez Lizárraga, añadió que la UAS aplicará y participará en la Convocatoria, con proyectos para competir por los apoyos y, si la plataforma lo permite anexará el Acta del Acuerdo del H. Consejo Universitario sobre los Resultados de la Consulta y a la par se intensificarán las gestiones, pero se corre el riesgo de no obtener recursos.