*Demandan recursos extraordinarios para pago de salarios y prestaciones
*Cierran las puertas de 173 planteles en todo el estado
*Cierran las puertas de 173 planteles en todo el estado
Redacción Los de a pie
Culiacán, Sinaloa, 29 de junio de 2029. Ante el incumplimiento del gobierno federal de
radicar recursos económicos extraordinarios previamente gestionados para el pago de las
salarios y prestaciones, trabajadores activos y jubilados paralizaron labores por tiempo
indefinido en la Universidad Autónoma de Sinaloa.
A partir de las 6 de la mañana de este lunes 29 de junio, cientos de trabajadores se dieron a
la tarea de colocar la bandera rojinegra en los 173 centros de trabajo de la institución, como
forma de exigir a las autoridades el cumplimiento del acuerdo para que se les pueda pagar
lo correspondiente a la segunda quincena de junio, además de otras prestaciones como
primas vacacionales que se les adeudan de tiempo atrás.
El origen del conflicto reside en la urgente necesidad de regularizar los flujos
presupuestales indispensables para garantizar el pago oportuno de los salarios corrientes de
la plantilla laboral, el resarcimiento de adeudos en prestaciones y la atención a
problemáticas financieras estructurales que afectan la operación de la institución, señaló el
dirigente de la sección Académicos del SUNTUAS, Samuel Castro Camacho.
Precisó que la UAS y sus empleados, han cumplido cabalmente con las exigencias de
modernización que el gobierno federal a través de la Secretaría de Educación Pública les ha
solicitado.
Con esta acción, se suspenden temporalmente las actividades en los 173 planteles
distribuidos en los 20 municipios de la entidad, además de las unidades organizacionales,
impactando los ejes académicos, de investigación, culturales y deportivos de la máxima
casa de estudios del noroeste de México, explicó.
Mencionó además que la suspensión de labores representa el último recurso institucional
disponible y reiteró que la medida se adopta tras haber agotado las mesas de diálogo y
gestiones ante las instancias correspondientes, manteniendo firme la disposición de
alcanzar los acuerdos necesarios que permitan restablecer el equilibrio financiero y
reanudar la vida universitaria a la brevedad.
“Nosotros como trabajadores y como organización sindical ya asumimos nuestra cuota de
sacrificio; implementamos un proceso profundo de reingeniería interna y una reforma
laboral que resultó dolorosa pero necesaria para la viabilidad de la institución», argumentó
Castro Camacho.
Destacó que, con las acciones hoy implementadas, «lo que hoy hacemos no es un capricho
ni un acto político; es la legítima defensa de nuestras familias frente a un esquema de
financiamiento errático e intermitente que ahoga la operación universitaria».
Lamentó que, paradójicamente, la UAS “es una de las instituciones públicas con mejores
indicadores de excelencia a nivel nacional y, simultáneamente, una de las más castigadas en
su presupuesto por alumno”.