Culiacán, Sinaloa, 15 de agosto de 2025. Con el objetivo de transformar radicalmente la gestión, mejorando la eficiencia y capacidad para enfrentar los desafíos económicos propios de nuestros tiempos, la Universidad Autónoma de Sinaloa ha iniciado un proceso de reingeniería financiera, dió a conocer la titular de la Secretaría de Administración y Finanzas de la Casa Rosalina, doctora Elizabeth Castillo Cabrera.
Durante la reunión de trabajo con directoras y directores de todo el estado encabezada por el Rector, doctor Jesús Madueña Molina, la funcionaria señaló que de todos es sabido que la Universidad es una institución con déficit desde hace mucho tiempo, situación que la lleva a tener problemas al cierre de cada año y la obliga a diseñar estrategias para cumplir con el pago de prestaciones y nómina en diciembre y recurrir a financiamientos.
Ante esa situación, explicó que la institución se ha propuesto diseñar estrategias de solución como es una reingeniería financiera lo que implica «realizar una revisión profunda y rediseño de los procesos, políticas y estrategias financieras para lograr mejoras sustanciales”, expresó.
Como parte de esa reingeniería, anunció la implementación, entre otras cosas, de un plan que incluye una serie de políticas de austeridad estimando que con ello, se consiga reducir o minimizar el déficit financiero que enfrenta la institución.
Dijo que se espera así, responder a la necesidad de optimización del uso de los recursos humanos, materiales y financieros en un contexto de restricciones presupuestarias y demandas sociales de mayor eficiencia del gasto público.
«Debemos reorientar los esfuerzos hacia las actividades esenciales, priorizando inversión en áreas estratégicas como la formación académica, la investigación y la mejora de la infraestructura”, manifestó.
Castillo Cabrera precisó que la austeridad bien gestionada no sólo contribuirá a la sostenibilidad financiera de la institución, sino que también muestra el compromiso de la Universidad con la racionalización de los recursos en beneficio de sus estudiantes y de la sociedad.
Citó que entre las acciones que integran ese plan de austeridad y ahorro y tomando como referencia a las áreas que impactan en el ejercicio del gasto, se propone realizar diagnósticos objetivos para determinar lo que realmente sea necesario en cuanto a mobiliario, equipo tecnológico y aires acondicionados, entre otros, e implementar un programa de mantenimiento preventivo y correctivo para lograr su vida útil.
De igual forma citó la implementación continua del Reto Mejora, cambio de vegetación de alto consumo de agua a bajo consumo, reducir el gasto en viajes de estudio solicitados por las Unidades Académicas donde serán prioridad los eventos académicos, deportivos y culturales, reducir al mínimo indispensable los gastos por traslados y viáticos del personal comisionado por la Universidad, entre otros aspectos que incluyen también una disciplina financiera.
En ese sentido, Castillo Cabrera hizo un llamado a la comunidad universitaria: “No olvidemos que la austeridad ya no es una opción, sino una obligación”.